Muchas gracias por su firma y por su tiempo.
Les pedimos que compartan esta nota entre sus familiares, amigos y conocidos. Podemos parar esta insensatez.
¡Queremos nuestro tren! ¡No queremos autobuses!
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¡Queremos nuestro tren! ¡No queremos autobuses!
Esta es la imagen de un modelo de movilidad insostenible y que causa, en parte, los acuciantes problemas del cambio climático. Problemas que están comenzando a surgir, que sólo unos ignorantes niegan y que, o se toman las medidas oportunas, o se intensificarán dramáticamente en las próximas décadas.
La imagen, tomada de un vídeo publicado en YouTube muestra una autopista ¡de 50 carriles! atascada, en China. No es éste el modelo de transporte sostenible que hay que fomentar.
Durante décadas, los poderosísimos lobbies del transporte por carretera (fabricantes de automóviles, petroleras,...) nos han lavado el cerebro. Han presentado al automóvil como el objeto de la sociedad de consumo más deseado porque, según ellos, representaba la independencia, el prestigio, la libertad para estar en cualquier momento en el lugar que deseemos. Los medios de comunicación y, peor aún, los gobiernos, han caído esclavos de estos lobbies ("grupos de presión" será la expresión aproximada en castellano) y se someten a sus intereses.
Como consecuencia de ello, se abandona el mantenimiento de las líneas ferroviarias y de los propios trenes; se recortan los servicios, de forma que el consumidor vea el tren como algo anticuado, con una fiabilidad deficiente y poco atractivo. Disminuye la ocupación de los trenes (excepto los de alta velocidad y los de cercanías); algunos van medio vacíos o casi vacíos. Ya se tiene la excusa perfecta para suprimir una línea o recortar los trenes: la rentabilidad.
Al mismo tiempo, se construyeron, en la periferia de Madrid, autovías innecesarias y que no eran rentables y que tuvimos que "rescatar" con el dinero de todos/as. No hace falta más que echarle un vistazo a la hemeroteca y conocer qué partido y qué dirigentes fueron capaces de tamaña insensatez.
Algunos/as ciudadanos/as también han sucumbido a esta retórica maquiavélica y sólo hacen uso del coche particular, con las consecuencias terribles que estamos comenzando a vislumbrar.
Pero es aquí donde entramos las ciudadanas y los ciudadanos que, sin ningún interés político o de otro tipo, exigimos un transporte público de calidad. En España, los dos partidos que nos han gobernado desde el final de la dictadura, tienen muchas cuestiones pendientes en materia ferroviaria y errores descomunales, por acción u omisión. En esta página tenemos abundante documentación y numerosas referencias a la hemeroteca accesible a cualquier ciudadano. Ninguno de los dos partidos debe criticar al otro porque, antes, debería asumir sus propias "vergüenzas".
Vamos a seguir luchando por nuestra centenaria línea ferroviaria Zafra-Huelva. Estamos todos/as subidos/as en el mismo vagón.
Vuelven los rumores sobre el posible cierre de la línea Zafra-Huelva durante unos meses, por obras. En este caso, estos rumores, de los que tenemos constancia por diversas fuentes fiables, apuntan a un cierre total de la línea entre julio de este mismo año y diciembre de 2024. Un disparate.
¿Cómo reaccionaría la sociedad si se cerrara durante todo este tiempo la autovía Sevilla-Huelva. Ello supondría un colapso total del transporte por carretera. No sería permitido. Y eso que la carretera es, con mucha diferencia muchísimo más contaminante y peligrosa que el transporte ferroviario. Pero, como ustedes saben, poderosísimos lobbies están detrás del transporte por carretera.
No, no es de recibo que se vaya a perpetrar tamaño disparate. Desde esta página vamos a luchar para que el cierre de nuestra línea no se consume y mantendremos informados/as a nuestros/as seguidores/as de cualquier noticia que nos llegue. Además, vamos a reactivar la petición abierta en la página www.change.org, a la que ya se adhirieron, hace unos meses, numerosos/as seguidores/as de esta página.
Aviso para navegantes: no vamos a participar de los enfrentamientos políticos que pudieran llevarse a cabo. Como ustedes conocen, hay “alimañas” políticas al acecho, y más en tiempo preelectorales como éstos en los que nos encontramos. Desde esta página, defendemos el ferrocarril público, el que debe estar al servicio de la sociedad en general. El ferrocarril como el medio de transporte sostenible y, aún más, en tiempos de cambio climático como los que vivimos. Y a esas “alimañas” les advertimos: nuestra hemeroteca es nutrida y jugosa y la activaremos cuando lo creamos conveniente.
Desde 2010, defendiendo nuestra línea en Facebook.
NUESTRA LÍNEA NO SE CIERRA.
Línea ferroviaria Huelva-Zafra
Una vez que finalicen las obras en la línea Zafra-Huelva, esta sustancial mejora del estado de la infraestructura debe permitir, además de un aumento y mejora de los tráficos de mercancías, una apuesta firme por el tráfico de pasajeros.
Echemos ahora una mirada al pasado: en 1985 se cerraron en España 913 km de vías férreas. La línea Zafra-Huelva se salvó in extremis, no corriendo la misma suerte la línea Huelva-Ayamonte, que se cerraría dos años después.
En 2013 -se cumplirán pronto diez años- volvió a cernirse la amenaza del cierre sobre nuestra línea y, aunque no llegó a consumarse, en junio de dicho año se suprimieron ocho trenes semanales, por lo que, de lunes a jueves, no se puede viajar desde Huelva capital hasta el norte de la provincia, ni tampoco hasta Zafra, regresando en el mismo día. Ese mes de junio de 2013, el entonces Subdelegado del Gobierno en Huelva dijo: “Un tren sin pasajeros es un lujo que España no se puede permitir” (frase publicada en “Huelva Información”). Y se quedó tan pancho, ignorando que el ferrocarril es un servicio público en el que los políticos deben invertir para permitir un transporte sostenible y eficaz que permita luchar contra el cambio climático, mejorando la vida de todos/as los/as ciudadanos/as. No se puede estar permanentemente plegado ante las presiones de los lobbies del transporte por carretera.
Nuestras propuestas son claras:
.- Recuperación de los trenes suprimidos en junio de 2013, posibilitando que circulen por la línea cuatro trenes diarios (dos por sentido) entre Huelva y Zafra. Eso sí que es una apuesta firme por la España vaciada.
.- Aumento de la velocidad de los trenes, para competir en igualdad de condiciones con la carretera.
.- Recuperación de las paradas suprimidas en las últimas décadas en algunos apeaderos y estaciones: La Puebla de Sancho Pérez, Medina de Las Torres, Valencia del Ventoso, La Nava de Huelva, Gil Márquez, etc.
.- Fomento activo de este medio de transporte, por sus innegables ventajas sobre la carretera. El uso del tren, unido a convenios con pequeñas empresas de autobuses que ya existen en la sierra onubense, originaría numerosas sinergias que potenciarían el atractivo turístico de amplias zonas de las provincias de Badajoz y Huelva.
Tras una cierta ralentización en el ritmo de los trabajos, que ha coincidido con las pasadas fiestas navideñas, las obras de renovación de la línea se han retomado y están centradas ahora en la renovación de la infraestructura en uno de los tramos que se encontraban en peor estado: el comprendido entre Huelva-Mercancías y el lugar donde se hallaba la antigua estación de Peguerillas.
Desde hoy jueves, 1 de diciembre, y tras la finalización de esta primera fase de las obras, queda normalizada la circulación de trenes en nuestra línea, suprimiéndose los transbordos entre las estaciones de Huelva y Calañas.
Desde esta página esperamos que, en un plazo razonable de tiempo, se puedan reducir los tiempos de viaje entre las estaciones de la línea y, al mismo tiempo, se repongan los ocho trenes semanales que suprimió, en junio de 2013, el partido que estaba en el gobierno en aquella época.
Aviso: corte de la circulación de trenes entre Huelva y Calañas, a finales de este mes. El tren circulará con normalidad en el resto del trayecto, efectuándose transbordos en la estación calañesa.
A día de hoy y, al menos de momento, no se han cumplido las predicciones de algunos agoreros sobre el cierre de nuestra línea durante diez meses. Predicciones de las que, incluso, algunos medios de comunicación se hicieron eco, hace ya casi un año. Afortunadamente, este cierre no se ha producido; sólo cortes parciales de la circulación entre Huelva y Calañas, desplazamientos que se han realizado mediante autobús y el correspondiente transbordo en la estación calañesa. A finales de este mes de noviembre, volverá a producirse un corte que afectará a los días del 26 al 30, ambos inclusive.
Las fuentes que barajamos no contemplan la posibilidad de cortes de larga duración aunque, en caso de llegar a materializarse, contarían con nuestra total oposición y nos harían reactivar la plataforma de recogida de firmas que, a día de hoy, sigue abierta.
Esperemos que, cuando las obras estén ultimadas, además de mejorar la seguridad en la línea, no sólo beneficien al tráfico de mercancías, sino que se mejoren los tiempos de viaje para que aquellas personas que deseen utilizar el ferrocarril como medio de desplazamiento, pensando en su seguridad y comodidad, además de no contribuir al cambio climático, puedan hacerlo. Hay que reponer los ocho trenes semanales que el gobierno anterior suprimió en junio de 2013, imposibilitando con ello que, de lunes a jueves, una persona pueda viajar desde Huelva hasta el Andévalo o la Sierra y regresar en el mismo día a la capital. Y hay que mejorar los tiempos de viaje, haciendo que el ferrocarril sea mucho más competitivo.
Lamentar, finalmente, la actitud de algún político mal informado y peor asesorado que habló, el pasado día 4, de un descarrilamiento del tren media distancia; descarrilamiento que solo había existido en su imaginación y que aprovechó para intentar obtener algún rédito electoral. En realidad, la vía había quedado cortada debido al descarrilamiento de una de las tolvas de balasto que trabajan en la renovación de la línea. El tren media distancia no había descarrilado. Ni siquiera había salido de la estación onubense.
El tramo de la línea entre Huelva y Calañas estará cortado, por obras, los siguientes días de octubre: 1, 2, 3 (sábado, domingo y lunes), 8, 9, 10 (sábado, domingo y lunes) y 15 y 16 (sábado y domingo). Durante estos días, el recorrido entre ambas estaciones se realizará en autocar, debiéndose realizar trasbordo en la estación de Calañas. El resto del trayecto se realizará en ferrocarril.
Durante los demás días del mes, el tren funcionará con normalidad en todo su recorrido.
A falta de confirmación oficial, compartimos la información de la que disponemos, de fuentes fiables:
La primera fase de las obras se desarrollará desde el próximo mes de octubre hasta febrero de 2023, realizándose los trabajos en el tramo comprendido entre Huelva y Calañas. Está previsto el corte de la circulación de los trenes que afectará a ocho días del mes de octubre y tres días del mes de noviembre. Detallamos los días correspondientes al mes de octubre en el calendario adjunto. Durante estos días no circularán los trenes. Quedamos a la espera de más información acerca de cómo afectarán estas obras a la circulación de trenes el resto de los días.
La Nava es una pequeña localidad de la sierra de Huelva, ubicada en un entorno de una belleza espectacular. Tuvo La Nava una estación de ferrocarril, perteneciente a la línea Zafra-Huelva, cuyo edificio fue demolido, para construirse un apeadero horrible, que desapareció como tal hace ya varios años. En la actualidad, estas hermosas tierras siguen viendo pasar los trenes pero, para subirse a uno de ellos, hay que desplazarse a la estación de Jabugo-Galaroza, en El Repilado.
Traemos hoy a este blog este precioso artículo que hemos tomado de la página www.lanava.es. Su autor es Rafael Lobo Arellano.
"El ferrocarril Zafra-Huelva, se puso en marcha a finales del siglo XIX, con un recorrido aproximado de 180 Km., de los que casi la mitad discurren entre sierras, de ahí la cantidad de túneles y puentes existentes.
Los primeros pasos fueron muy fuertes, las máquinas utilizadas para tirar de los vagones funcionaban con leña, pues en nuestro término siempre había cuadrillas de hombres cortando encinas, era la mejor madera, extraordinaria para este fin por su combustión y bastante resistente.
Más tarde, llegaron los adelantos y su alimentación se hacía por medio del carbón, trabajo muy duro y sucio para el fogonero o ayudante del maquinista que constantemente tenía que reponer la caldera de la locomotora para conseguir la suficiente fuerza para no perder la inercia, todo ello, ayudado por el agua que tomaban de algunas estaciones donde existía un depósito con la correspondiente grúa para llenar su tanque, con lo que se producía el vapor necesario. La nuestra era una de ellas.
La estación de La Nava, pese a ser muy pequeña y apartada de la población fue una de las que más trabajo aportaba, pues en ella se cargaban a diario vagones de carbón, madera de pino o chopos, arena extraída de la ribera del Múrtiga para la construcción, etc. , por eso llegó a disponer de una vía principal, dos auxiliares, una placa para dar la vuelta al vagón y ponerlo en posición correcta dentro de una vía muerta o sin salida, donde tenían que estacionarse a orilla de un muelle para su carga.
Todas estas operaciones se hacían de forma manual y las cargas a fuerza de sudor.
Sobre los años 35 o 40 del pasado siglo el auge fue relevante, sobre todo en lo referido al carbón de encina, los arrieros con sus recuas de bestias acarreaban en seras de esparto el carbón recogido en los campos, donde los hombres hacían sus hornos después de arrancadas las encinas, taladas y troceadas, siempre a mano y sin un serrucho de larga dimensión para cuando el tronco era grueso, entre dos personas, una a cada lado lo aserraban, trabajo no recomendable por la fuerza a emplear.
Aprovechando estos momentos tan esplendorosos, se instaló en la estación un señor llegado de Huelva, representando a la firma NEGRON que, acaparaba toda la producción con destino a la capital, era conocido como "El Tío Felipe", para mi gusto buena persona y comerciante a la vez. No solo trasportaba el carbón en el tren, pues la demanda era importante, sino que disponía de una flota de camiones de gran tonelaje y cuando era necesario aparecían por el lugar para marcharse repletos, bien a granel o en las propias seras.
La estación estaba compuesta por una vivienda con despacho para el jefe, disponiendo de un telégrafo tipo teléfono para el control de la circulación de los trenes, una sala de espera, otra habitación con cocina más reducida para el Jefe nocturno o Factor, una mayor para el guarda agujas, un retrete, así constaba en el rótulo y la cantina de dos plantas. Los servicios estaban dedicados a hombres y mujeres en todas las estaciones, porque en los vagones de viajeros no existían como hoy.
Como el paso de los trenes, sobre todo de viajeros era de dos al día, la cantina propiamente dicha, sólo se abría para estas ocasiones, pero durante el día el bar funcionaba en la parte baja donde había un gran patio sombreado por parras, paradero para el descanso y aprovisionamiento de las transeúntes, arrieros, personal de los cortijos cercanos y trabajadores de diario.
Uno de los trenes era el correo, sólo para viajeros, pero llevaba incorporado un vagón-coche dedicado a la correspondencia donde un administrador ambulante recogía y entregaba todo aquello que venía con destino a los pueblos, haciéndose cargo un cartero desplazado, en el caso de La Nava, primero en bestia, después en moto y por último en coche hasta que dejó de funcionar este servicio. Hoy se hace por carretera como en el año 1840, sólo que en aquella fecha llegaba dos veces por semana y en la actualidad es a diario, desde la misma ciudad, Aracena.
El segundo tren, menos importante era mixto, pasajeros y mercancías, sobre todo, pescado por eso le llamaban el "Pescaero", pues tenía la misma finalidad que el anterior pero el reparto era de pescado procedente de Huelva, luego entre uno y otro existían los de transportes diversos. Este servicio se realizaba, uno muy temprano destino Huelva y otro muy tarde hacia Zafra. Como curiosidad os diré que la calefacción para los viajeros, se conseguía por medio de unos tubos de acero de un metro aproximadamente de largo por 20 ó 25 cm de ancho, llenos de agua caliente, sólo para colocar los pies sobre ellos, pues iban sueltos en los departamentos y se rellenaban en Fregenal de la Sierra y Valdelamusa. Durante todo el trayecto no había más.
Con el fin de tener un recuerdo para la historia, os informo que la citada cantina estuvo regentada siempre por mi abuelo materno Celestino Arellano Romero, casado con mi abuela Ramona Muñíz Muñoz, quien la llevó hasta su vejez porque él falleció bastantes años antes que ella. Al amparo de este negocio nacieron mi madre y mis tíos, siendo mis primeros días también allí, pues entre una casilla para los empleados de vías y obras, donde trabajaba mi padre, junto a la estación de Gil Márquez, denominada La Gazapera y la propia estación de La Nava, llegué hasta los seis años de edad.
A partir de entonces mi vida fue otra, pero como seguía en el pueblo, no dejé de ir de vez en cuando hasta su cierre definitivo, que se llevó a efecto siendo mi primera hermana Amelia Arellano Gómez su propietaria por herencia, año 1964.
Podría llenar varios folios sobre éste tema, pero no voy a ser pesado, solo decir a los posibles lectores la tristeza que me entra como a muchos paisanos y paisanas que conocieron su pasado, ver como ha quedado un lugar de tanto trabajo para muchos, de los ratos que pasaron juntos, las reuniones habidas por otros conceptos, ver el paso de los trenes y, hoy solo hay escombros, todo sepultado, no queda nada, es difícil saber si allí existió o no lo comentado. Hasta hace poco estaba considerada como apeadero y colocaron una mampara al estilo de una parada de autobús, pero en la actualidad el tren no se detiene. Abandono total.
Me gustaría resaltar, que la estación fue el eje central de toda la comarca campesina, de una parte de abastecían de lo necesario para su alimentación, y sobre todo de bebidas, especialmente el vino de bastante consumo a granel, sacado de un barril de pequeñas dimensiones por un grifo muy peculiar "la cañuela", de otra celebraban bailes, concentrándose toda la juventud de los cortijos de los alrededores, pasándolo en grande de conformidad con la época.
Supongo que este trozo de RENFE, hoy por hoy no será rentable, de ahí la sola circulación de un tren de cercanías, pero si se reorganizara bien, con buen material, vías más acordes con la modernización de los trenes y en consonancia con la velocidad, con la divulgación extensa de una publicidad adecuada, podríamos conseguir la comunicación con Zafra, desde la que se llegaría a toda España, principalmente al oeste y al norte y desde Huelva por Sevilla con el resto, especialmente el sur.
Esto en cuanto al desplazamiento viajero de largo recorrido, aparte de lo importante que resultaría para el turismo interior, hacer un viaje en tren de aquellos primitivos con su encanto, porque el trayecto es precioso, paisajes de todos los colores, lugares de interés, sierras, valles, ríos, túneles, puentes, parajes, zonas donde pasar unas horas o días , etc, y sería de esperar que si se consiguiera redundaría en beneficio de la propia RENFE, después en personal para estas funciones, el comercio de la sierra se vería incrementado sobre todo los productos del cerdo, los bares, restaurantes y casas rurales, teniendo como fondo final el conocer de una manera directa y distinta los atractivos tan especiales y bellos que nos brinda la Sierra de Huelva."
Por Rafael Lobo Arellano.
Les mostramos aquí algunas fotos de esta antigua estación. Para la autoría de las mismas, les remitimos a nuestra página www.facebook.com/lineaferroviariaZafraHuelva